La sección de esta semana se llama «Trumá» que se traduce, generalmente, como donación. La Torá relata sobre la construcción del Mishkán, el Santuario móvil donde se realizaban las ofrendas. A tal efecto, cada persona participó con varios tipos de donaciones, dos fijas y una variable, de diferentes materiales y elementos para hacer este edificio móvil.

However, by its very nature, it is a subject that is sometimes difficult to explain (it is an architectural description and without drawings a lot of imagination and vision is needed to understand it) and even more so to apply, since it does not talk about qualities or experiences, but about a series of materials and measurements.

In these cases, it is common to resort to an explanation on another level, that is, beyond the literal meaning of the words. The entire Torah can be understood in different dimensions, all of which are real and exist simultaneously.

La sección empieza diciendo (Shmot 25:2) «Habla a los Hijos de Israel y [que] tomen para mi (veIkju li) donaciones (trumá), de cada hombre de corazón dadivoso, tomarán mis donaciones».

Nuestros sabios se detienen primero en la expresión «que tomen para mi». Debería decir «tomen» o «que tomen», pero, aparentemente las palabras «para mi», están demás, ya que se está hablando de un edificio cuya razón de ser era hacer sacrificios a Di-s y ver cómo El se revelaba en ese lugar físico, entonces, era para Di-s, ¿qué quiere decir «para mi»?. Una de las respuestas reside en profundizar en las palabras hebreas: veIkju li se puede entender como «tómenme a mi», es decir, Di-s está, por así decir, pidiendo que lo tomemos a El.

Inmediatamente viene, continuando con ésta idea, el cómo. Por eso sigue el versículo diciendo «trumá». Esta palabra, cuando jugamos un poco con sus letras hebreas, nos dice Torá y una letra mem, cuyo valor numérico es 40. Esto indica que la forma de, por así decir, tomarlo a Di-s, es a través de la Torá, que fue entregada en el Monte Sinaí, luego de 40 días y 40 noches que Moshe pasó en la cima del monte.

Luego el versículo continúa definiendo quiénes pueden hacer esto de «tomar a Di-s a través de la Torá», diciendo «de cada hombre de corazón dadivoso», o sea, que depende de la voluntad de cada uno tomar a Di-s, no hay impedimentos y barreras.

En resumen, el versículo, desde la explicación más profunda dice así: «Habla a los Hijos de Israel y [que] Me tomen a través de[l estudio de] la Torá [, según la] dadivosidad (voluntad) del corazón de cada hombre».

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