¿Qué diferencia hay entre estas dos expresiones? ¿No sería más lógica decir que Di-s es Único en lugar de Uno?1
En términos de la unicidad de Di-s, Iajid (Único) es mucho más profundo que Ejad (Uno), porque Ejad da lugar a más de una cosa, mientras que Iajid, no da lugar a más de una.
Aún así, el concepto de Ejad representa que Di-s es "Uno" incluso en esta creación que parece múltiple. Incluso donde parece haber multiplicidad, sin embargo, Di-s es Uno.
Si solamente dijese Iajid (Único), representaría que Di-s es único y no hay ni siquiera posibilidad para nosotros de vivir, entre comillas, "separados" de Di-s, o tener la sensación de que vivimos separados.
Entonces, se usa Ejad a propósito para mostrarnos que, a pesar de que hay un mundo y nosotros vemos el mundo, sin embargo, hay un solo Di-s y el mundo entero es uno con Di-s.
Es obvio que Di-s está por encima del mundo, en el Jasidismo se discute la diferencia entre Makif y Pnimí.
Makif significa algo trascendental y Pnimí un significado interior. En las fuerzas del alma, por ejemplo, la voluntad es Makif porque afecta a todo el cuerpo por igual. Pnimí es, por ejemplo, el intelecto, la visión o la audición, que tienen un lugar específico en el cuerpo donde funcionan.
Di-s es Makif y Pnimí a la vez. No se puede decir que Di-s está solo “afuera” o “encima” del mundo o solo “dentro”; las dos cosas son reales a la vez. Hay una paradoja, sí, porque Di-s es infinito y puede hacer lo que quiera.
En el libro Avodat HaKodesh2, de Meir ibn Gabbai, aparece la idea de que así como Di-s tiene fuerza en lo infinito, Di-s tiene fuerza en lo finito también. Porque si decimos que es solamente infinito, entonces no es pleno, y si es solo finito, tampoco. Las dos cosas a la vez son una paradoja, pero Di-s, por definición, es una paradoja.
Si limitamos a Di-s a ser como un ser humano, entonces ¿para qué quiero yo un Di-s que sea tan “tonto” como yo? Para eso me tengo a mí mismo, que es lo que hacen los ateos: "yo soy mi propio dios". Pero Di-s trasciende lo que podemos comprender. Di-s es infinito y finito a la vez.
Ahora bien, si decimos que es Iajid (Único), es como decir que solo trasciende el mundo, que es infinito pero no está en lo finito. Cuando decimos Ejad (Uno), nuestros sabios explican (y esto se menciona en el Código de Ley Judía) el significado de las letras:
La Alef representa al "Uno", el Amo del mundo.
La Jet (que vale 8) representa los siete cielos y la tierra.
La Dalet (que vale 4) representa las cuatro direcciones del mundo.
Lo que estamos diciendo es que todas las direcciones, los cielos y la tierra son uno con Di-s. A pesar de la multiplicidad que vemos (gente, animales, plantas), Di-s está unido a este mundo y en su interior. No es solo trascendental (Makif), sino que es interior (Pnimí) a la vez. Esa es la diferencia fundamental. Por eso, la verdadera unicidad de Di-s se expresa con la palabra Ejad – Uno.
1Basado en el discurso jasídico Kol haMaaríj beEjad 5700 (Sefer HaMaamarím 5700, pág. 140).
2Parte 1, cap. 8.