En este capítulo el Alter Rebe vuelve al final del capítulo 4 donde se explicaron los nombres Havaie y Elokím, siendo el primero la fuente de la creación y el segundo de la restricción. Ahora explica en detalle que el nombre Elokím es el encargado de las contracciones y restricciones a la energía vital de Hashem en todos los niveles de la creación.

Cuando sumamos las letras de la palabra Elokím, el resultado es el número 861. Cuando sumamos las letras de las palabras “la naturaleza” (hateva2, en hebreo), ¡También el resultado es 86! Esto significa que el nombre Elokím representa la naturaleza. Pero, ¿Qué es la naturaleza? Es el nombre que les damos a todos los eventos cíclicos, a los que estamos acostumbrados y ya no nos causan ninguna sorpresa, como la salida del sol todas las mañanas, el oleaje del mar en la orilla, etc.

En realidad, cada evento del universo encierra en su interior la fuerza creadora del otro nombre de Hashem que el Alter Rebe explicó en el capítulo 4, el nombre Havaie. Pero el nombre Elokím se ocupa de ocultar de las criaturas esa energía de manera que puedan existir y no se anulen en su fuente.

Esta relación tan interesante entre estos nombres de Hashem lleva al Alter Rebe a decir algo fantástico: en general asociamos el nombre Havaie con la “Cualidad” de Bondad (jesed) y el nombre Elokím con la “Cualidad” de Poder (guevurá).

Sin embargo, explica el Alter Rebe, aquí podemos ver cómo el nombre Elokím también simboliza bondad: porque si no fuera por el ocultamiento que produce y la restricción de la energía creadora, ¡El mundo no podría soportar semejante energía y se anularía! Es como si sacásemos la cobertura del sol: la energía liberada sería tan poderosa que anularía todo a su alrededor. Resulta entonces que es la capacidad de restringir y ocultar la que da lugar a la increíble bondad Divina de que exista el universo…

Pero hay una cuestión: tanto la Bondad como el Poder de los cuales estamos hablando, son cualidades y expresiones de Hashem mismo. Así como Hashem es infinito, de la misma manera Sus cualidades son infinitas. Esto nos lleva a decir que así como la capacidad creadora de Hashem, Su Bondad, es infinita y puede crear infinitas criaturas y mundos, Su capacidad de Poder, la de restringir la creación, ¡También es infinita!

Siendo que también la capacidad de restringir de Hashem es infinita, aparentemente debería existir sólo este mundo material, y no todos los otros mundos espirituales. ¿Por qué? Porque en este mundo la presencia de Hashem está totalmente oculta, es como si dijésemos que en este mundo material se expresa la capacidad de restricción de Hashem en forma infinita, restringiendo totalmente Su presencia.

En cada uno de los mundos espirituales se percibe la presencia de Hashem de formas distintas. Cuanto más elevado es el mundo espiritual, más fuerte es la presencia de Hashem que se percibe.

En el mundo de Emanación, Hashem está revelado de una manera muy fuerte. Pero como Hashem es imposible de entender, en este mundo se siente que Hashem existe y es todo, nada más importa, sólo Hashem.

En el mundo de Creación, Hashem está un poco menos revelado. Ahí ya se puede entender algo sobre Hashem, porque cuando Él se oculta un poco, permite que algo se pueda entender. Es un mundo donde sólo importa entender a Hashem y pensar en Él.

En el mundo de Formación, Hashem está menos revelado todavía. Ahí se siente amor y temor a Hashem. Lo importante ahí no es entender a Hashem, sino sentir amor y temor a Él.

En el mundo de Acción, Hashem está tan oculto que es difícil hasta sentir amor y temor a Él. Ahí lo importante es sentir que Hashem es el Rey, y hay que hacer lo que Él dice. Pero no se Lo entiende ni se siente amor y temor a Él.

Esta diferencia en la percepción de Hashem según el mundo indicaría que la contracción y restricción (la “Cualidad” de Poder de Hashem) no es infinita, porque actúa en forma gradual, restringiendo la fuerza creadora de Hashem de acuerdo a cuánta revelación Divina el mundo puede soportar: cuanto más elevado, más revelada está la presencia de Hashem y cuanto más bajo, menos revelada está Su presencia.

Pero dijimos que la “Cualidad” de Poder de Hashem es, efectivamente, infinita. Esto nos lleva a pensar que sólo debería existir este mundo material donde la presencia de Hashem está totalmente oculta, o sea, restricción total e infinita. ¿Cómo es que existe un montón de mundos espirituales con diferentes niveles de revelación de la presencia de Hashem en ellos?

El Alter Rebe llama a esto “Poder incluido en la Bondad”. Hasta ahora pensábamos que la “Cualidad” de Poder de Hashem quería decir restricción solamente, pero no es así. No es solamente restricción, sino que Su Poder, por un lado, oculta la presencia de Hashem permitiendo que exista una criatura (y no se anule en su fuente) y, además, permite una revelación de Su presencia de acuerdo a la capacidad de esa criatura de soportar la energía creadora de Hashem. Esto da lugar a que, por un lado, exista un montón de mundos espirituales y que, además, en cada uno de ellos haya un grado diferente de revelación Divina limitada.

Se puede concluir de todo esto que la Bondad y el Poder de Hashem están, en realidad, uno dentro del otro… Un ejemplo para entender esta idea es el de la lluvia. Hay diferentes tipos de lluvia. Puede haber una lluvia de bendición que riega un campo para que crezcan las plantaciones, y puede haber, Di-s libre y guarde, un diluvio que arrase con todo. La lluvia de bendición es, por un lado, una restricción (niega al diluvio, por así decir) y, al mismo tiempo, permite que algo de agua caiga para regar los campos. La lluvia de bendición en sí es bondad restringida o, en las palabras del Alter Rebe, “Poder incluido en la Bondad”.

¿Qué es lo que permite que la Bondad y el Poder Divinos estén unidos uno con el otro? Aparentemente son como el agua y el fuego y no deberían coexistir juntos.

Para explicar esto, el Alter Rebe repite algo que mencionó en el capítulo 4: Nuestros sabios dicen3 que “Hashem y Sus 'Cualidades' están totalmente unificados”. Esa unión de Hashem con Sus “Cualidades” es lo que les permite unirse entre ellas a pesar de parecer opuestas entre sí.

Con estas ideas el Alter Rebe responde a la pregunta que hizo al comienzo del capítulo 1. El versículo dice4: “Y sabrás hoy, y pondrás en tu corazón que Hashem es el Señor, en los cielos por arriba y en la tierra por debajo, no hay otro”. ¿Acaso a alguien se le ocurriría que hay un dios por encima de los cielos y otro por debajo de la tierra? ¿Qué está advirtiendo el versículo? (Cabe aclarar que en el original en hebreo donde decimos “Hashem”, dice el nombre Havaie, y donde decimos “el Señor”, dice Elokím, o sea, “pondrás en tu corazón que Havaie es Elokím”).

El versículo viene a enseñarnos que los nombres Havaie y Elokím son, realmente, una misma cosa, porque Elokím, que pensábamos que representaba solamente restricción, termina siendo bondad (Havaie) también gracias a la increíble unión de Hashem con Sus “Cualidades” que permite que Sus “Cualidades” estén también increíblemente unidas entre ellas.

Automáticamente sabremos que “en los cielos por arriba y en la tierra por debajo, no hay otro”, o sea, también esta tierra material que parece tener una existencia separada e independiente de Hashem es, en realidad, insignificante frente a Él y está anulada en Él.

La idea es así: el Alter Rebe explicó que la fuerza creadora es el nombre Havaie, mientras que la fuerza que restringe esa energía creadora y genera la sensación de un mundo separado, es el nombre Elokím. La novedad aquí es que ambas fuerzas están unidas entre sí de manera total porque están unidas, a su vez, a Hashem.

Por eso, incluso el mundo material donde vivimos (generado por el nombre Elokím, y representado en el versículo por las palabras “en la tierra por debajo”) está tan anulado en su fuente como los mundos espirituales, donde la presencia de Hashem está revelada (representados en el versículo por las palabras “en los cielos arriba”).

La razón por la cual este mundo está anulado en su fuente (a pesar de percibirse a sí mismo como separado e independiente) es porque la contracción que realiza el nombre Elokím sólo oculta la fuerza creadora de Hashem para la perspectiva de las criaturas del mundo, pero no para Su perspectiva5: para Hashem, todo está revelado.

En otras palabras, el versículo no viene a aclarar que no hay otros dioses excepto Hashem, sino que, en realidad, no hay otra verdadera existencia excepto Hashem. Todas las otras existencias dependen de Hashem, no tienen existencia propia y están realmente anuladas en Él, más allá de si se dan cuenta de eso o no.

Ahora el Alter Rebe explica en profundidad el final del versículo6: “no hay otro”. Y, para hacerlo, utiliza el ejemplo de la relación entre el alma y el cuerpo. El alma no crea al cuerpo, sólo le da vida y lo maneja según su voluntad. El cuerpo es algo independiente y secundario en comparación al alma y está anulado a ella. Además, no es suficiente la energía del alma para mantener al cuerpo, sino que necesita también de comida y bebida para subsistir.

Pero Hashem no es para el mundo material como un alma es para el cuerpo, porque Hashem efectivamente crea y da vida a todo lo que existe, y todo el universo está anulado en Él, como el rayo del sol dentro del sol7.

O sea, hay tres asuntos que aprendemos de este ejemplo:

El alma no crea al cuerpo

Hashem crea al mundo

El alma sola no mantiene al cuerpo

Hashem es el único que mantiene al mundo entero

El cuerpo está anulado al alma

El universo está anulado en Hashem

Para evitar esta confusión de pensar que Hashem se relaciona con el mundo de la misma manera en que el alma se relaciona con el cuerpo, el versículo advierte y dice8 “Y sabrás hoy, y pondrás en tu corazón”: los cielos y la tierra son creados desde la nada absoluta por las palabras de Hashem que siempre están en el interior de cada criatura9, y, más aún, los cielos y la tierra son tal y cual un rayo del sol dentro del sol. Por eso, la creación entera está anulada en su fuente, que es la energía creadora y vital de Hashem, que siempre está presente en todo lo que existe.

Es importante destacar que el versículo dice “pondrás en tu corazón”, o sea, no es algo sencillo llegar a entender este concepto, sino que requiere de tomarse el trabajo de “ponerlo” en el corazón. Esto se logra a través de la meditación.

Pero, como el Alter Rebe explicó en el capítulo 4, la “Cualidad” de Poder de Hashem contrae y restringe a la fuerza creadora dentro del universo para que las criaturas no podamos percibirla y hace que nos veamos a nosotros mismos como independientes de Hashem.

Sin embargo, para Hashem no hay ningún ocultamiento, para Él el mundo es minúsculo e insignificante, como el rayo del sol dentro del sol, porque esa “Cualidad” de Poder no es independiente de la “Cualidad” de Bondad, sino que son una misma cosa, como dice el versículo10: “Hashem es el Señor” – “Havaie es Elokím”.

Resumen: Elokím es la fuente de la naturaleza. Elokím no es sólo severidad, sino también bondad. Tanto la “Cualidad” de Bondad como la de Poder son infinitas y están combinadas: el Poder incluido en la Bondad de Hashem. La unión de Hashem con Sus “Cualidades” les permite a ellas mismas unirse, a pesar de ser opuestas. Havaie es Elokím, no hay otra existencia excepto Hashem. Hashem no es para el mundo como un alma para el cuerpo, porque Él crea y da vida al mundo entero y todo está anulado en Hashem, como un rayo del sol dentro del sol.

1א+ל+ה+י+ם = 86

2ה+ט+ב+ע = 86

3Introducción al Tikunei Zohar, 3b

4Devarím 4:39

5Como el Alter Rebe explicó en el capítulo 4.

6Devarím 4:39

7Ver el capítulo 3 para más detalles sobre este ejemplo.

8Devarím 4:39

9Como fue explicado en el capítulo 1.

10Devarím 4:39

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