A partir de la tormenta del viernes pasado, cuando se cayó un poste de teléfonos enfrente de mi casa, me quedé sin teléfono. Junto con el teléfono venía Internet, lo que quiere decir que no tenía forma de comunicarme, ni a través del teléfono ni el email, u otra herramienta informática. Por supuesto, el teléfono celular no es una buena opción excepto para urgencias, ya que el costo del mismo (en Argentina) lo hace un recurso muy preciado.

El Sábado por la mañana, cuando salí de mi casa para ir a la sinagoga, vi el famoso poste telefónico tirado en la calle, con algunos cables colgando del mismo, pero no le presté demasiada atención, después de todo, Shabat es un día diferente y no había mucho para hacer al respecto.

Sin embargo, cuando, sábado a la noche, después de Shabat, me senté para escribir algunos emails, me di cuenta de que no tenía internet... entonces fue rápidamente a levantar el tubo del teléfono y... no tenía tono... estaba desconectado. Ahí entendí que uno de los cables colgando del poste caído era mio...

Computadora de (ante)última generación, teclado español y hebreo, mouse óptico, internet de 3 megabits y router wi-fi, nada podía ayudarme. Estaba desconectado. Entonces entendí lo que explican nuestros sabios sobre Avraham, nuestro patriarca.

Esta semana leemos en la Torá al respecto del Brit Milá de Avraham. A Los noventa y nueve años, Di-s se le apareció a Avram (como se llamaba antes de que Di-s mismo le cambiase el nombre) y le mandó a cortarse el prepucio. Ahora bien: nuestros sabios dicen que Avraham (y los demás patriarcas) observaban la Torá aún antes de haber sido entregada en el Monte Sinaí. Si fue así: ¿Por qué Avraham no se hizo el Brit antes? ¿Por qué esperó a que Di-s le mandase a hacerlo?

La respuesta es simple: Avraham era santo, un alma de un nivel espiritual elevado y un cuerpo refinado y santo. Pero sin conexión iniciada por Di-s, estaba (hasta cierto punto) desconectado. Era como yo, con mi excelente equipo, pero si el proveedor de internet no me daba un cable, estaba desconectado. Avraham esperó para hacerse el Brit porque quería que provenga de Di-s, él quería estar conectado con la esencia misma de Di-s, de donde provienen los mandatos para cada Mitzvá.

Hoy en día nosotros tenemos una ventaja frente a Avraham (en éste sentido): Di-s ya nos entregó la Torá y estableció la conexión a través de Torá y Mitzvot. La gran pregunta es: ¿nosotros tenemos el equipo? Dicho de otra manera, desde Di-s hacia el Hombre, ya hay un vínculo, pero ejercemos nuestra capacidad de vincularnos desde el Hombre (nosotros) hacia Di-s?

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