Este Shabat es diferente de los demás. Obviamente, cada Shabat tiene su energía particular, que es una combinación del día del mes, con la época del año y la sección (o secciones) de la Torá que se lee. Sin embargo, este Shabat tiene un componente adicional diferente: es el 17 de Tamuz. Cuentan nuestros sabios que ese día acaecieron cinco eventos a lo largo de la historia judía que hicieron que nuestros profetas decreten un día de ayuno. Cuando este ayuno acaece en Shabat, es diferido al domingo.

Los eventos del 17 de Tamuz fueron:
1) Moshe rompió las tablas luego de bajar del Monte Sinaí, donde el pueblo judío, a sólo cuarenta días de haber recibido la Torá estaba adorando al Becerro de Oro.
2) Las murallas de Ierushaláim fueron penetradas en la época del primer Templo. Tres semanas después éste sería destruido por el ejército de Nebujadnetzar, rey de Babilonia.
3) En la época del segundo Templo se interrumpió el servicio. Nuevamente, tres semanas después sería destruido por el ejército romano liderado por Titus.
4) Hubo una quema pública de la Torá, llevada a cabo por Apostumus el malvado, un general romano en la época del segundo Templo.
5) Un ídolo fue colocado en el Templo para ser servido en lugar de Di-s.

Nuestros sabios dicen que Di-s acomoda los eventos "malos" para los días "malos", por así decir. La verdad es que estos días, siendo días de ayuno, tienen un potencial muy especial que continúa vigente aún cuando acaecen en Shabat y el ayuno es diferido al domingo.

Cuando el ayuno es un día de semana, la forma de conectarse a la energía contenida en el día es a través de afligirse ayunando. Es una energía tan profunda que no puede ser alcanzada en forma de actuar positivamente, hacer algo, sino lo contrario: a través de dejar de actuar, de abstenerse de hacer cosas, se puede alcanzar lo especial del día.

Pero cuando el ayuno acaece en Shabat, siendo que esa energía está a disposición e incrementada por la santidad misma del Shabat, la forma de conectarse a ella es a través del placer de Shabat: comida, bebida, etc.

Esto es similar a lo que va a ocurrir en la época de Mashíaj. Hoy en día la presencia de Di-s es tan sobrecogedora que el mundo no está preparado para soportarla. Por eso Di-s se oculta a sí mismo, por así decir, para dar lugar al mundo y sus habitantes de existir. En la época de Mashíaj la presencia de Di-s va a estar revelada y, aún así, el mundo continuará existiendo, con lo que se van a combinar estos mismos dos opuestos: una energía increíblemente poderosa que se va a poder captar con las acciones cotidianas, como en el día de ayuno que acaece en Shabat.

Que Di-s rápidamente transforme estos días de tristeza en días de alegría y regocijo, cn la venida de nuestro justo Mashíaj, ¡Ya!.

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