El calendario judío contiene varios días de ayuno, que, en su mayoría, conmemoran varios acontecimientos históricos que giran en torno a la destrucción de los Templos. Los días de ayuno son:

3 de Tishrei - Ayuno de Guedalia

10 de Tishrei - Iom Kipur

10 de Tevet - Asará de Tevet

13 de Adar - Ayuno de Ester

17 de Tamuz - Shivá Asar beTamuz

9 de Av - Tishá beAv

Ayunar es simple: si eres un hombre o mujer saludable de más de Bar o Bat Mitzvá, simplemente debes abstenerte de comer y beber desde el amanecer hasta el anochecer.

En general, los ayunos se dividen en dos: ayunos bíblicos y rabínicos y, estos últimos a su vez, se dividen en dos: el 9 de Av y el resto de los ayunos. Cada una de estas categorías tiene sus reglas sobre lo que se puede hacer o no en ese día, quién debe ayunar, quién está exento, qué se hace si el ayuno cae en Shabat, etc.

¿Por qué ayunamos? No es nuestra culpa que el Templo fue destruido... La gente de aquella época se negó a escuchar a los profetas quienes les advirtieron que mejoren su comportamiento. Aún estamos sufriendo las consecuencias.

Dicen nuestros sabios: "Cada generación en la cual no se reconstruye el Templo, es como si hubiese sido destruido por esa generación". Siendo así, un día de ayuno no es un día triste, sino uno oportuno para corregir la causa de la destrucción de manera que nuestro largo exilio llegue a un fin, y vivamos en los tiempos del Mashíaj, pronto.

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