En la parashá de esta semana, Emor, la Torá comienza con una indicación a los Cohaním para que no se impurufuquen con la impureza ritual de un cuerpo muerto. La forma extraña en que esta indicación aparece en el texto enseña que los adultos deben educar a los niños en este asunto. Pero la Torá repite esta forma extraña en tres lugares diferentes: ¿Por qué?

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