Esta semana tuve dos problemas muy similares y, a la vez, diferentes, que me llamaron la atención: ¡en la misma semana dos veces lo mismo! El Baal Shem Tov decía que uno debe aprender de todo lo que oye y ve una enseñanza en su servicio a Di-s, por lo que, ya pasados los problemas, queda en uno la meditación en su significado y aprendizaje. Más aún, nuestros santos libros declaran que cada ocurrencia está ligada a la lectura semanal de la Torá, por lo que, además, se debe buscar una conexión con la sección semanal de Devarím (palabras).

Primero, los problemas. El Beit Jabad se quedó sin luz y, luego de muchos idas y vueltas y casi dos meses de una conexión temporaria, vinieron de la empresa de luz a romper la vereda para recomponer la conexión final (cosa que, de cualquier manera no terminaron...). Cortaron la luz, trabajaron y reconectaron (nuevamente en forma temporal). Al volver la luz, todo andaba, menos un circuito. Al levantar la llave de interrupción térmica (sea lo que fuere que quiere decir, para los no entendidos en electricidad) saltaba el diferencial (que en un ratito explico). Luego de mucho tiempo y trabajo, surgió que el problema era que la gente de la compañía de electricidad había invertido los polos de la conexión, cosa que generaba que salte el diferencial.

El segundo problema. Entre miércoles y jueves llovió la noche entera y también jueves de mañana. A eso de las 7 de la mañana, saltó el diferencial en mi casa. Listo para rezar, con Talit y Tefilín, empecé a recorrer la casa desenchufando todos los aparatos eléctricos para detectar la falla, sin éxito. Decidí rezar medio a oscuras (había muy poca luz natural y sólo tenía una luz de emergencia) y ver después qué podía hacer. Terminé llamando un electricista que vino a las 11:30 a analizar “el caso”. Después de muchas vueltas, surgió que está entrando un poco agua por una pared y se filtró dentro de un tubo fluorescente en la cocina que, al mojarse, generaba una fuga de corriente y hacía que salte el diferencial. Sacado el tubo, todo volvió a la normalidad.

¡Dos veces en la misma semana un problema con el diferencial! Pero ¿qué es el diferencial? Se trata de un aparatito eléctrico, conectado en la entrada de electricidad de la casa, que mide corrientes eléctricas. Funciona combinando un poco de magnetismo con electricidad. Cuando detecta que hay una fuga de corriente (que puede ser porque un aparato está conectado a la tierra o, Di-s libre y guarde, porque un ser humano está conectado a un enchufe) desconecta muy rápidamente (¡50 milisegundos!) la electricidad. Salva vidas, literalmente.

Como mencioné antes, a pesar de que los dos problemas eran similares (diferencial), eran diferentes (uno la inversión de polaridad y el otro una fuga de corriente). ¿Qué se puede aprender de esto?

La idea de inversión de polaridad simboliza que hay una energía que está siendo invertida, aplicada al revés. Frecuentemente ocurre que dedicamos más tiempo y energía a asuntos irrelevantes (como internet, televisión, literatura sin contenido, etc.) que a nuestro vínculo con Di-s, ya sea en forma de estudio de Torá, rezo o Mitzvot. Invertimos la polaridad de nuestras energías: el positivo lo aplicamos a pavadas y el neutro a Di-s (en el mejor de los casos...).

La idea de una fuga de corriente es similar, pero diferente. En este caso la polaridad está bien aplicada, pero algo se está fugando... No alcanza con invertir la mayoría de la energía en Torá, rezo y Mitzvot, pero dejar una puerta abierta para cosas fuera del ámbito de judaísmo (como el fútbol, pasión por la comida, el honor, arrogancia, etc.). Uno debe asegurarse que ninguna energía se está fugando a un lugar que no corresponde. Por supuesto, en esto consiste la vida toda y es un trabajo largo lograr maestría en el asunto, pero no por eso uno deba dejar de intentarlo. De vez en cuando salta el diferencial, indicando que algo se fugó...

¿Y la parashá? A partir de esta parashá Moshe advierte muchísimas veces a la generación que estaba por entrar a la Tierra de Israel sobre los problemas que encontrarían allí, en términos de su relación con Di-s (idolatría, comidas prohibidas, costumbres paganas, etc.). Moshe es como el diferencial. Salta en cuanto detecta algo indebido, una inversión de energías o una fuga. Cada generación tiene su Moshe, y en la nuestra tenemos al Rebe, que nos muestra el camino adecuado para nosotros en el servicio a Di-s.

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2 comentarios en «El diferencial»

    1. Gracias Jorge, ese es el espíritu de la enseñanza del Baal Shem Tov mencionada. A esto se le suma la idea (también enseñada por el Baal Shem Tov) de que todo en el mundo, hasta los asuntos más triviales y, aparentemente, insignificantes son por Providencia Divina Particular, hashgajá pratit, en hebreo., o sea, que cada evento es ordenado y dispuesto por Di-s según un plan preestablecido.
      Saludos

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