Hablamos en la edición anterior sobre la idea de que el pensamiento y la meditación pueden llevar al temor a Di-s.

Otra de las ideas, relacionada con la educación, como veremos más adelante, es la de pensar en Di-s como en un padre. Así como un padre quiere hacer el bien con su hijo, darle regalos, buenas cosas, tratarlo bien, etc., de la misma manera Di-s quiere darnos buena vida, salud, sustento, etc.

Por el otro lado, así como un padre rectifica a su hijo cuando éste se comporta mal, de acuerdo a lo que sucedió será la advertencia, la rectificación, etc., de la misma manera Di-s debe comportarse con sus hijos cuando actúan mal. Es decir, la mala acción genera una "reacción negativa" - por así decir - del padre, con el objetivo de corregir el comportamiento no deseado.

En este sentido el temor a Di-s se basa en considerar que uno está haciendo que Di-s se comporte en forma severa en lugar de poder expresar Su infinita bondad.

En términos educativos y más prácticos, cuando un hijo se comporta indebidamente, una forma de corregirlo puede ser decirle: "Por qué me hacés comportarme como yo no quiero? ¿Por qué me impedís que te trate bien y te de regalos, etc.? ¡Por favor, no te comportes de manera que deba castigarte!

¡Pruébelo! De esta manera el niño siente que uno lo ama y quiere tratarlo bien, darle atención, regalos, etc., pero él mismo está provocando que todo esto no ocurra.

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