Estando en los días de Jánuca, es apropiado mencionar alguna enseñanza al respecto de esta festividad tan particular. En primer lugar, es importante considerar que, más allá de la historia de Jánuca propiamente dicha, del sacrificio de los Cohaním (sacerdotes) de aquella época por defender los valores del judaísmo, hay enseñanzas que nuestros sabios insinuaron en los diferentes lugares donde se discuten los temas de esta fiesta en la Torá.

Un ejemplo de esto es una halajá (ley judía) sobre las leyes de Jánuca. Dice el Talmud (Shabat 21b, citado en Shulján Aruj Oraj Jaim 672:1): "[El horario de encendido de las velas de Jánuca es] desde la puesta del sol hasta que no haya gente por las calles", ya que si no hay gente en las calles, nadie podrá ver la Menorá para recordar el milagro ocurrido al pueblo judío en aquellos días.

Ahora bien, esta parece una simple ley, pero, como vamos a ver, hay una increíble enseñanza encerrada en las palabras de nuestros sabios. En el hebreo original, el texto dice ad sheTijle reguel min haShuk (hasta que se acaben las piernas del mercado (lit.)).

Para comprender la enseñanza debemos analizar cada palabra por separado y luego unirlas nuevamente.

ad: hasta.

sheTijle: significa "que se acabe", pero puede entenderse como "que anhele" y "que desee".

reguel: significa "pierna", pero, en su nuevo contexto, vamos a entenderlo como el último nivel del pueblo judío. El pueblo judío entero es como si fuese un cuerpo con sus diferentes miembros, y cada alma corresponde a un miembro en particular, como ser el brazo derecho, o la pierna izquierda. Naturalmente, el pie es el miembro más bajo del hombre, por lo que reguel simboliza al judío desconectado, por así decir, del judaísmo, aquel que no participa de una comunidad, aquel que ni siquiera se identifica a sí mismo con su judaísmo.

min: del.

haShuk: literalmente es el mercado, pero aquí simboliza a aquello que se encuentra fuera del ámbito de la Torá. Así como en el mercado pueden encontrarse todo tipo de mercancías, de la misma manera, quien está fuera del contexto de santidad y pureza que la Torá ofrece, se encuentra bajo el constante peligro de ser influenciado por cosas negativas opuestas al judaísmo.

Juntando nuevamente nuestra halajá, veremos que nuestros sabios nos están dando un mensaje muy profundo sobre Jánuca: ¿Hasta qué hora deben encenderse las velas de Jánuca? O, preguntado de otra manera, ¿Hasta cuándo debería yo hacer luz, iluminar la vida de otra persona? Hasta que anhele (sheTijle) esa persona, que se encuentra en un nivel bajo de conexión con Di-s (reguel), elevarse de su mundaneidad (haShuk) y reinsertarse en el judaísmo.

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