Según la organización de la educación en la sociedad moderna, algunos de los asuntos más importantes de nuestras vidas no están incluidos en el currículo escolar: cómo ser un buen cónyuge, un buen padre o una buena madre.

Generalmente aprendemos a través de la vivencia y luego durante la práctica, siendo a veces demasiado tarde para reparar daños. Es común hoy en día cometer los mismos errores que la generación anterior. Los problemas y errores de los padres se convierten en ejemplos para los hijos que los repiten inconscientemente.

Es por eso que resulta fundamental para el éxito de la familia en general y del individuo en particular tener un sistema de referencia "externo" a su propio ser, es decir, un sistema que no depende de las circunstancias temporales o espaciales del ser humano, un sistema "absoluto".

Este sistema es la Torá. En la Torá se plasma la sabiduría de Di-s sobre cómo realizar el potencial máximo de cada persona en cada ámbito en el que deba funcionar, como cónyuge, padre, amigo, empleado, empleador, etc.

Es por eso que el estudio de Torá y la observancia de sus Mitzvot son el fundamento sobre el cual se sostiene exitosamente la familia judía desde los días de Avraham, Itzjak y Iaacov hasta hoy.

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