Muchas veces, conversando con diferentes personas, surgió la idea de que, por lo menos desde una perspectiva racional, la Torá trajo al la sociedad una serie de principios y reglas universales, como la prohibición de robar, matar, cometer adulterio y otras guías que hoy en día en el mundo occidental parecen obvias, pero que encuentran su raíz en la Torá.

Si bien éste no es el único motivo de la Entrega de la Torá, es indudable que sirvió de base para el sistema de vida occidental moderno.

Ahora bien, en la parashá de ésta semana aparecen varias Mitzvot que están relacionadas con los jueces y líderes comunitarios que no parecen ser tan observadas... por supuesto, la intención no es hablar mal de nadie en particular, porque además, dicen nuestros sabios que uno no puede juzgar a otra persona hasta estar en su lugar. Simplemente para plantear un pensamiento, paso a presentar algunas de las ideas que aparecen en la parashá de ésta semana que no son muy tenidas en cuenta hoy en día:

1) "y juzgarán al pueblo con justicia" (Devarím 16:18), Rashi comenta: nombra jueces expertos y justos, para juzgar con justicia.

2) "No tuerzas el juicio" (íbid 16:19)

3) "No tomes soborno" (íbid)

4) "Y plata y oro no aumentará mucho" (íbid 17:17), este versículo habla del rey, expresando que no debe poseer demasiado dinero (más allá de lo necesario para mantener su ejército).

5) "Integro serás con Di-s tu señor" (íbid 18:13), este versículo habla sobre la prohibición de averiguar el futuro a través de los astros u otros métodos, uno debe ser íntegro, tener fe absoluta en Di-s.

Al respecto del cuarto punto, cuando analizamos la historia judía vemos que el Rey Salomón, sobre quien la Torá misma testifica que fue el hombre más inteligente de la historia, no cumplió este precepto (que viene asociado en el versículo mencionado con la prohibición de que el rey tenga muchas mujeres).

¿Por qué? La Torá dice que si el rey va a tener muchas mujeres y/o va a buscar aumentar su riqueza más de lo necesario, eso va a quitarle su atención del reinado y no va a poder concentrarse en hacer su trabajo. El Rey Salomón pensó: a mí no me va a ocurrir. Yo puedo tener muchas mujeres y mucho dinero y no voy a caer en ese problema.

Sin embargo, vemos que no fue así. De aquí aprendemos que no debemos cumplir (o dejar de cumplir, Di-s libre y guarde) la Torá porque entendamos la razón de alguna Mitzvá o no, o porque pensemos que una determinada lógica ya no se aplique. Salomón pensó que a él, siendo el hombre más inteligente de la tierra, no le afectaría el tener más dinero del necesario. Pero falló (lo mismo le ocurrió con tener muchos caballos y mujeres, ver Devarím 17:16).

Cuánto más aún nosotros, que nos encontramos muy lejos del nivel espiritual e intelectual de Salomón, que debemos aprender a confiar en que lo que la Torá dice es correcto y debemos cuidarlo, aún cuando pensemos que no se aplica a nosotros.

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