Si le dicen a un niño: “Cuida esta regla por que si no serás castigado”, el niño tiene dos dudas en su mente: Quizás no voy a ser pescado, y si soy pescado, quizás lo malo del castigo no supere lo bueno del crimen.

El niño debe saber que hay un ojo que mira, un oído que escucha, que hay un Ser Superior que no es visto a quien él debe rendirle cuentas. Esa conciencia es esencial para una sociedad civil sustentable.

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