Por Gracia de Di-s
2 de Nisan 5716
Brooklyn, N.Y.

A mis hermanos en general y a aquellos que son activos en la educación en particular:

Di-s los bendiga!

La festividad de Pesaj, la primera de las festividades a nosotros dada, está predominantemente asociada con el tema de la educación, tanto en relación a nuestro pueblo en su totalidad, y en particular para cada padre.
En relación a nuestro pueblo en su totalidad, la liberación de Egipto significa el nacimiento de nuestra nación, y el comienzo de su educación y preparación para recibir la Torá. La Torá en si, significa instrucción, por que nos instruye y nos educa en nuestra forma de vida.
En relación a cada padre en particular, Pesaj es el tiempo en el que
y le dirás a tu hijo", por ello la Hagadá y el Seder que forman parte integral de la observancia y la celebración de Pesaj.
Pesaj es un tiempo auspicioso para que nosotros reexaminemos los problemas de la educación religiosa y su aplicación en la práctica, particularmente en relación a nuestras festividades.
Debemos tener en mente que nuestras festividades, y Pesaj en especial, están asociadas a numerosas leyes y costumbres, cuya importancia no está confinada al momento de su cumplimiento ya que su influencia debe extenderse a través del año para inspirarnos en nuestra vida diaria.
Así como es importante para cada judío, lo es mucho más para nuestra juventud, y especialmente nuestros niños.
En la práctica, sin embargo, debido a varias razones, encontramos que en lugar de sacar ventaja de la festividad con la visión de intensificar su influencia en los niños, ellos, los niños y niñas, son inevitablemente librados de las Yeshivot, Yeshivot Ketanot y Talmudei Torá, no solamente para la propia festividad, sino también algunos días antes.
En el "viejo país", la práctica de librar a los niños para las vacaciones de los días intermedios (bein hazemanim), no tenía efectos negativos en su educación, por cuanto el medio, y particularmente sus casas, estaban llenas de una atmósfera vital y cálida de Ydishkait. El propósito de las instituciones educativas se podía limitar al proceso de aumentar en el conocimiento de la Torá de los niños.
En nuestros tiempos, y particularmente en este país, el propósito de las instituciones educativas no son solamente para aumentar el conocimiento, sino y más que nada, para implantar en los niños el sentimiento por nuestra fe y por la observancia de las mitzvot en la vida diaria, en una mayor medida.
En nuestra condición presente, el librar a los niños durante los períodos de la festividad los priva de la influencia vital en un tiempo que la necesitarían más.
Por ello debo urgir a aquellos que están activos en la educación, y a todos los padres en general, de reevaluar la situación y hacer lo necesario para remediar la pérdida educativa. Por lo que sugiero en particular:

a) Proveer de la oportunidad para que los niños se encuentren Erev Iom Tov, o al menos en la proximidad de Iom Tov, con el propósito de repasar las leyes y costumbres pertinentes a la festividad, su sentido, significado y mensaje.

b) Es particularmente necesario que también durante los días de la festividad, o al menos en Jol Hamoed, maestros e instructores se encuentren con los niños en una lugar y tiempo apropiados, con el propósito de aprovechar estos valiosos días para inspirar a los niños con el espíritu de la festividad y traducirlo en términos prácticos de la vida cotidiana.
No me olvido de los problemas técnicos que esto implica, tal como las distancias, la dispersión de los estudiantes y cosas similares. Pero seguramente se pueden encontrar los medios y la manera para superarlos, ya que el lugar de encuentro no debe necesariamente ser en el predio de la Yeshivá, como tampoco es necesario ser estrictos con la edad de los grupos o clases, o sus maestros específicos, etc. Ya que lo que tenemos en mente es un programa amplio y general de instrucción relacionada con la festividad.

c) Urjo a los padres judíos a no apoyarse enteramente en las instituciones educativas, teniendo en cuenta la influencia del medio al que el niño está expuesto durante sus vacaciones; por otro lado, la ausencia del niño de la escuela impone una obligación especial en los padres, como también le da una rara oportunidad para la guía y entrenamiento por parte de ellos.

Que Di-s nos ayude para reunir a todos los niños y niñas judíos, sin considerar a cuál de las cuatro categorías mencionadas en la Hagadá pertenecen en este momento, para que todos observen los "testimonios y estatutos y leyes que Di-s, nuestro Di-s, nos ordenó"; que sean curiosos e inclinados a aprender y seguir la verdadera respuesta de la Torá.
Que la "reunión de los exiliados", incluso los hijos errados y perdidos, apure la reunión final de los exiliados de nuestro pueblo y nuestra verdadera y completa Redención, a través de nuestro justo Mashiaj.

Con la bendición para un Pesaj casher y alegre.

(Firma)

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