Todo lo que existe; todos los mundos creados y las entidades etéreas que en él viven, aún los mundos que son meras emanaciones sin sustancia tangible, aún los mundos del pensamiento y más allá, hasta los reinos de la luz infinita que precede la Creación,

- todo esto fue llamado a ser sólo como resultado del pensamiento en ti, ese ser terrestre, luchando en un mundo al cual sólo un ínfimo brillo de Divinidad llegó, llevando luz donde la luz no puede estar.

Surge, entonces, que con un simple acto de belleza, todos esos mundos de luz encuentran su propósito cumplido, por lo que brillan más fuertemente, y responden con una ráfaga de luz en nuestro bajo mundo.

Esta es la razón por la cual la creación entera puede ser transformada con un simple y sincero acto.

Nunca subestimes el poder de la luz.

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