Dar un préstamo sin cobrar intereses no es simplemente algo bueno, sino que es una Mitzvá (Shmot 22:24). ¿Cuánto? Tanto cuanto el prestatario necesite y tanto cuanto puedas dar.

Prestar dinero sin cobrar intereses es el mayor nivel de Tzedaká, mayor aún que dar sin esperar devolución. Un préstamo preserva la autoestima del prestatario. Por eso en muchas comunidades judías a lo largo del mundo hay organizaciones encargadas de dar préstamos sin intereses.

Si una persona no es pobre, pero quiere un préstamo para agrandar su negocio, también debe ser dado sin cobrar intereses. Si bien no es tan elevada como la anterior, pero no deja de ser una Mitzvá.

Algunos detalles importantes:

No des el préstamo si piensas que el prestatario derrochará el dinero y luego no tendrá con qué pagar.

Está expresamente prohibido que dos judíos se involucren en un préstamo que tenga cualquier forma de interés. Si el préstamo es por negocios, se debe hacer un contrato halájico que vuelve al prestamista un socio del negocio, permitiéndole así tener ganancias. Se debe consultar con un rabino sobre cómo hacer este contrato.

No presiones al deudor si sabes que no tiene con qué pagar. Ni siquiera aparezcas frente a él, aún sin hacerle demandas, no vaya a ser que se avergüence.

En los años sabáticos (Shmitá), todos los préstamos caducan. Hay métodos para evitar este asunto.

Ningún préstamos debería ser hecho sin testigos o un contrato por escrito.

3 comentarios en «Préstamos sin intereses»

  1. Gracias por el artículo. Quiero preguntar si aquel que solicita un prestamo para la necesidad de comer y/o pagar la renta, debe pagar maaser. Dónde se encuentra la referencia de ello?

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