Por Gracia de Di-s
7 de Adar, 5712
Brooklyn, N.Y.

La 11ª Convención Anual del
Comité para el fomento de la Educación Judía,
bajo el auspicio del Merkos L'Inyonei Jinuj, Inc.

Shalom Y Bendición:

En la ocasión de su 11ª Convención Anual, que acontece el domingo, víspera de Purim, 5712, les envío a todos - miembros, instructores y amigos, mis sinceros saludos y mejores deseos.

He seguido con profundo interés el trabajo de su Comité, desde su fundación por mi suegro de santa memoria. Me alegra saber que ha ido creciendo año a año, en alcance y en calidad, ya que en el crecimiento yace la señal de la vida. Confío en que continuará creciendo, y con un ritmo acelerado, de acuerdo con los deseos del gran fundador, y en proporción a la necesidad de la hora.

Que su convención se lleve a cabo tan cerca de Purim tiene mucho significado, y deberá establecer el tono para esto.

Nuestros Sabios dicen que el Milagro de Purim, que transformó el decreto Divino para los judíos de la muerte a la vida, física y espiritualmente, se dio por el hecho de que Mordejai había reunido 22.000 niños judíos, a quienes les enseñó la Torá y con quienes rezó a Di-s por clemencia. Los imbuyó del espíritu de sacrificio personal, para que declaren unánimemente, \¡No nos separaremos de Mordejai ni en vida ni en muerte!\"

Recordemos que Mordejai fue uno de los líderes del Sanhedrín, el judío de mayor erudición, piedad y todos los posibles atributos de grandeza de su tiempo. Sin embargo, él puso todo a un lado para poder fortalecer las bases de la educación, yendo él en persona a enseñar la sagrada Torá, con piedad y Mesirut Nefesh (espíritu de sacrificio), a niños pequeños.

El mensaje profundo para nosotros es: Sin importar cuál sea el estado que uno tenga en la vida, o cuán importantes parezcan ser sus actividades, uno debe, primero y principalmente, dedicar por lo menos parte de su tiempo y esfuerzos a la causa más importante de todas - salvar a nuestra nueva generación implantando en ella devoción por todo lo que ha sido sagrado para nosotros desde que nuestros ancestros recibieron la Torá en el Monte Sinaí, devoción que debe llegar al sacrificio personal. Sólo de esta manera podemos estar seguros de que la nueva generación permanecerá con nosotros, y, asegurando de esta manera la existencia de nuestro pueblo. Además, en esto yace nuestra fuerza contra todos los Hamanes, y nuestra seguridad bajo la protección de Di-s.

Les deseo éxito para aumentar el número de sus colaboradores e instructores, y, sobre todo, el número de niños bajo su influencia.

(Firma)

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