Ya comenzó el nuevo año. Rosh HaShaná ya pasó y, evidentemente, coronamos a Di-s como Rey por sobre nosotros y todo el universo, dando lugar así a que El recree toda la creación de la nada por un año más.

En otras palabras, nuestros sabios explican que la vitalidad de cada año es nueva. Cada año hay una fuerza Divina diferente, más elevada que la anterior, que da fuerza y manutención al universo entero.

En consonancia con esta idea, en el Beit Jabad La Plata nos renovamos. Si bien la sinagoga no está 100% terminada, comenzamos a usarla. Como toda cosa nueva, lleva un tiempo acostumbrarse. Ahora hay más espacio, la distribución es otra, las paredes cambiaron, las cortinas (del Arón HaKodesh y de la Bimá) cambiaron, las ventanas cambiaron, el aire cambio...

Lo más interesante es que esto es solamente el comienzo de muchos cambios más. Si el año que pasó fue un año de transición, este que viene va a ser un año de renovación, con más energía, con más espacio, nuevas propuestas, nuevas actividades.

A modo de nota nada más, es interesante que hasta los políticos, en el año de las elecciones, hablan, cada uno a su manera y por sus intereses propios, de renovación. Debe ser porque es un año de renovación en serio... una fuerza Divina renovadora que afecta y se introduce en todos los aspectos de la creación.

Los invito a vivenciar este nuevo lugar y a ser partícipes activos de esta renovación.

Gmar Jatimá tová - que finalice para bien la firma [de Di-s],

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