Hay veces en las cuales simplemente avanzar no es suficiente. Hay veces en las cuales uno simplemente no puede cambiar lo que hace, cómo habla o cómo piensa sobre las cosas. A veces, uno debe cambiar quién es. Hay que levantar los dos pies de la tierra y saltar.

Etiquetas:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × 5 =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.